La próxima Luna Azul se verá en el cielo y habrá una forma muy especial de recibirla: con una cabalgata nocturna entre fogatas, rituales y leyendas locales. La experiencia se realizará en la Hacienda Barbacoa de Hoyo Don Lole, en Tlacote El Alto, y promete una noche diferente bajo el cielo abierto.
Este evento ocurrirá únicamente el sábado 30 de mayo y reunirá actividades como cabalgatas guiadas, narraciones de leyendas, bebidas tradicionales y tacos de asada. Además, no necesitas experiencia previa para participar, ya que el recorrido está pensado para todas las edades.
Así será la cabalgata nocturna bajo la Luna Azul
La experiencia principal dura aproximadamente dos horas e incluye la renta del caballo, una bebida de cortesía y un ritual de intenciones durante la noche. También habrá barra móvil durante la cabalgata, cerveza de barril y venta de comida típica.
Se realizarán dos salidas nocturnas. La primera comenzará a las 20:00 horas y tendrá un ritual con fogata de 20:30 a 21:00 horas, para regresar a la hacienda alrededor de las 21:45 horas.
La segunda salida será a las 22:10 horas, con ritual y fogata de 22:40 a 23:10 horas y regreso cerca de la medianoche.
Para quienes prefieran no montar a caballo, también habrá recorridos nocturnos a pie dentro de la hacienda, donde contarán leyendas locales mientras recorren el lugar.
Costos y detalles del evento
El acceso tiene un costo de $1,490 pesos por persona y el precio es el mismo para niños y adultos. Para reservar tu lugar se solicita un anticipo del 50%, ya que el cupo será limitado.
La experiencia está pensada como una celebración especial de la Luna Azul, un fenómeno que ocurre aproximadamente cada dos años y medio, por lo que esta edición será única.
📅 Sábado 30 de mayo
📍 Hacienda Barbacoa de Hoyo Don Lole, Tlacote El Alto
🕒 Desde las 19:30 horas | salidas a las 20:00 y 22:10 horas
🎟️ $1,490 pesos por persona
Además de la cabalgata y los rituales, durante la noche habrá ambiente mexicano con asados, bebidas tradicionales y actividades para quienes solo quieran disfrutar la experiencia sin cabalgar.