¿Sabías que una de las construcciones más importantes de la arquitectura mexicana está escondida entre las calles de Tacubaya? Se trata de la Casa Luis Barragán, un espacio donde los colores, la luz natural y los jardines forman parte de una historia que comenzó hace más de 80 años.
De acuerdo con documentación histórica presentada ante la UNESCO, probablemente fue en 1939 cuando el arquitecto adquirió un terreno cerca de la actual avenida Constituyentes. Años después, ese proyecto daría paso a una de sus obras más reconocidas.
De un terreno en Tacubaya a Patrimonio de la Humanidad
La Casa-Taller de Luis Barragán fue construida en 1948 y se convirtió en un ejemplo de cómo combinar elementos tradicionales mexicanos con propuestas modernas.
Aunque su fachada puede parecer discreta, el interior guarda una experiencia arquitectónica particular: muros de colores intensos, espacios silenciosos, juegos de iluminación y una conexión constante con la naturaleza.
El inmueble cuenta con 1,161 metros cuadrados distribuidos en tres niveles y un jardín privado. Cada espacio refleja la manera en que Barragán entendía la relación entre arquitectura, paisaje y vida cotidiana.
Su importancia fue reconocida internacionalmente en 2004, cuando la UNESCO la inscribió en la Lista del Patrimonio Mundial.
¿Cómo visitar la Casa Luis Barragán en CDMX?
Actualmente, este espacio funciona como museo y permite conocer parte del universo creativo del arquitecto.
Existen dos modalidades principales: visitas libres, para recorrer la casa siguiendo una ruta establecida, y visitas guiadas en grupos pequeños de máximo seis personas.
Eso sí, hay un detalle importante: los boletos son limitados y suelen agotarse, por lo que es necesario comprarlos anticipadamente en el sitio oficial. La disponibilidad cambia constantemente y no está garantizado encontrar entradas para el mismo día.
Las visitas libres se realizan lunes, miércoles, jueves y sábados; las guiadas, lunes, martes y viernes. Los horarios específicos dependen de los espacios disponibles al reservar.