¿Alguna vez escuchaste que los millennials no tendremos pensión cuando seamos viejitos? Aunque esta idea se ha vuelto bastante común, no significa que nuestra generación se vaya a quedar sin jubilación. Lo que pasa es que las reglas cambiaron y ahora nuestro ahorro tiene mucho más peso.
Todo tiene que ver con la Ley 97 del IMSS, que entró en vigor el 1 de julio de 1997. Si comenzaste a trabajar y cotizar después de esa fecha, perteneces a este sistema, como la mayoría de los millennials.
¿Por qué se dice que los millennials no tendremos pensión?
Antes, con la Ley 73, el IMSS calculaba la pensión tomando en cuenta tres cosas: la edad a la que te jubilabas, cuánto tiempo habías cotizado y el promedio de tu salario durante tus últimas 250 semanas de trabajo, es decir, casi cinco años.
Con la Ley 97 ya no funciona así. Ahora, una parte fundamental de nuestra pensión es el dinero que vamos juntando en nuestra Afore, una cuenta donde se guarda el ahorro para nuestro retiro.
Durante nuestra vida laboral, nosotros, nuestros empleadores y el gobierno hacemos aportaciones a esa cuenta. Además, el dinero se invierte para intentar generar rendimientos.
Entonces, ¿cuánto nos tocará al jubilarnos?
Dependerá principalmente de cuánto hayamos acumulado. Ese dinero puede utilizarse para contratar una pensión mensual de por vida con una aseguradora o para recibir pagos periódicos administrados por nuestra Afore, calculados según nuestro ahorro y otros factores.
También existe una pensión mínima garantizada por el gobierno para quienes cumplen ciertos requisitos, aunque tengan pocos recursos ahorrados.
Por ejemplo, en 2026 se necesitan al menos 875 semanas cotizadas, además de cumplir la edad y otras condiciones para pensionarse.
¿Qué podemos hacer para tener una mejor pensión?
Aquí viene la parte importante: si ahorramos poco durante nuestra vida laboral, podríamos recibir una pensión menor a la que necesitamos para vivir cómodamente.
Por eso, una opción es hacer aportaciones voluntarias a nuestra Afore. En pocas palabras, poner dinero extra en nuestra cuenta para tener más ahorros cuando llegue el retiro.
Otra alternativa es la Modalidad 40 del IMSS, que permite seguir cotizando por nuestra cuenta después de dejar un empleo formal, siempre que cumplamos ciertos requisitos.
¿También funciona para millennials? Sí, pero de manera diferente.
Para quienes tienen Ley 73, puede ayudar a aumentar el salario promedio con el que se calcula su pensión. En cambio, para quienes tenemos Ley 97, sirve para seguir sumando semanas cotizadas y dinero a nuestra cuenta de ahorro.
Así que no, los millennials no estamos condenados a quedarnos sin pensión. La diferencia es que ahora lo que ahorremos durante nuestra vida laboral tendrá mucho más peso en cuánto dinero recibiremos al jubilarnos.