La Plaza de San Pedro es uno de los grandes íconos del mundo: Patrimonio de la Humanidad, visitada por más de 10 millones de personas al año y un símbolo universal de la fe católica. Este sábado, además, será el escenario del concierto «Grace for the World», que podrás seguir en streaming desde CDMX. Y para que la experiencia desde casa sea todavía más completa, aquí van tres secretos que quizá no sabías de la plaza más famosa del Vaticano.

La Plaza de San Pedro empezó como un circo
En tiempos del Imperio Romano, donde hoy se levanta la plaza, estuvo el Circo de Nerón, un recinto gigantesco con carreras de carros, espectáculos y también ejecuciones públicas, entre las que se dice que estuvo la del propio San Pedro. Con los siglos el circo desapareció y, en el año 333, Constantino mandó construir en este lugar la primera basílica. Aquello marcó el inicio de una transformación que, siglos después, daría paso a la plaza actual.
Su columnata tiene un truco óptico
Levantadas en el siglo XVII por Bernini como un gran abrazo a Roma, las columnatas de la Plaza de San Pedro se extienden por más de 300 metros y están coronadas por 140 estatuas. Lo más curioso, sin embargo, no es su tamaño (que también), sino el efecto que esconden. Y es que si te paras sobre una loseta junto al obelisco central y miras alrededor, verás que las cuatro filas de columnas se alinean como si fueran una sola.
El obelisco estuvo a punto de caer
El obelisco llegó desde Egipto en tiempos del emperador Calígula y pasó siglos en el Circo de Nerón. En 1586, Sixto V ordenó colocarlo en el centro de la plaza: un reto titánico para la ingeniería de la época, como te puedes imaginar.
Fue tal la complejidad que se dice que, durante la maniobra, las cuerdas que lo ataban comenzaron a ceder, pero antes de que todo terminara en desastre, un hombre entre la multitud salvó la operación gritando «¡Agua a las cuerdas!». Desde entonces, este bloque de piedra de 25 metros se mantiene firme en el Vaticano como uno de sus grandes emblemas.

El 13 de septiembre, la Plaza de San Pedro añadirá una nueva página a su larga historia con «Grace for the World», el primer concierto en vivo en el Vaticano. Será un día de música global —y un mensaje de unidad muy necesario— con Karol G, Pharrell, Andrea Bocelli o John Legend frente a miles de personas y millones más siguiendo la transmisión.