En la Primera Sección del Bosque de Chapultepec se encuentra una cavidad que los mexicas consideraban una entrada directa al inframundo. Conocida como la Cueva de Cincalco, o «la casa de las mazorcas», este espacio ubicado en el Audiorama resguarda un pasado sagrado prehispánico y se mantiene abierto al público de manera gratuita.
Desde la antigüedad, todo el cerro donde se asienta la cueva funcionó como un importante centro de veneración. En la zona se rendía culto a distintas deidades, incluyendo a Tláloc. La tradición oral relata que este punto exacto era el umbral hacia el Mictlán. Según estos relatos, en este lugar desapareció Huémac, el último rey tolteca. Además, los mitos locales señalan que el propio Moctezuma intentó utilizar este conducto para escapar a la llegada de los españoles.
La Cueva del Cincalco en el Audiorama: un refugio silencioso en la actualidad
Hoy en día, la intensidad histórica de la caverna contrasta con la tranquilidad actual de su entorno. La cueva se encuentra escondida al fondo del Audiorama, un espacio donde el bullicio metropolitano desaparece para dar paso a un oasis de paz.
Llegar a este rincón es sencillo, ya que está ubicado a pocos pasos del monumento al Escuadrón 201. El sitio funciona ahora como un punto de encuentro tranquilo, utilizado habitualmente por los visitantes para leer, desconectarse de la rutina o pasear, rodeados por el misterio de la antigua leyenda mexica.
El Audiorama del Bosque de Chapultepec abre de martes a domingo en un horario de 9:00 a 16:00 oras. No hay acceso a la cueva pero sí se puede apreciar.