La cuarta sección del Bosque de Chapultepec podría convertirse en uno de los proyectos ambientales más ambiciosos de la CDMX: un río abierto, limpio y disfrutable de 4.6 kilómetros.
En una entrevista de Aristegui Noticias con Natasha Uren Vázquez, directora ejecutiva del bosque, se explicaba que la propuesta busca recuperar un cauce que hoy funciona como zona de descarga proveniente de Santa Fe.
El plan contempla eliminar las descargas contaminantes y aplicar soluciones basadas en la naturaleza para limpiar el agua. Esto permitiría no solo rehabilitar el ecosistema, sino también abrir un nuevo espacio público donde se pueda caminar, explorar y reconectar con el entorno natural que irá desde Vasco de Quiroga hasta la Presa Tacubaya.
Un proyecto que transformaría la cuarta sección
Este proyecto no parte de cero. La cuarta sección del Bosque de Chapultepec permaneció cerrada durante años debido a su uso militar, lo que permitió que gran parte de su flora y fauna se conservara en buen estado. Incluso, existen manantiales que todavía brotan con agua limpia, lo que refuerza el potencial ambiental de la zona.
Además de este río, la cuarta sección forma parte de un plan integral de recuperación que contempla la creación de espacios culturales, senderos ecológicos, zonas de conservación y nuevos accesos para el público. La intención es integrar esta área al resto del Bosque de Chapultepec como un pulmón verde activo, con infraestructura que priorice la sustentabilidad y el contacto con la naturaleza.
Actualmente, se están realizando levantamientos topográficos y el desarrollo del proyecto ejecutivo. Una vez concluida esta fase, se definirán tiempos más precisos para su construcción.
Aunque aún no hay fecha exacta de inauguración, se estima que este nuevo río podría estar listo antes de 2030. De concretarse, marcaría un antes y un después en la forma en que la ciudad recupera sus espacios naturales.