Poco se habla de este espacio verdísimo con más de 21,000 metros cuadrados que se localiza al sur de la CDMX. El Parque Ecológico Loreto y Peña Pobre es mucho más que una zona arbolada; su origen nos remontará a la historia industrial de la ciudad, aunque actualmente es un oasis de tranquilidad y sombra. ¡Perfecto para huir del calor!
La ironía favorita de este rincón es su origen. Mientras hoy vas ahí a respirar aire puro y desconectarte del caos, en la segunda década del siglo XIX el plan era completamente industrial.
El parque nació como un área de protección hídrica para cuidar los manantiales que daban vida a una fábrica de papel. Con el tiempo, la fábrica de Peña Pobre terminó fusionándose con la de Loreto. Aunque gran parte de esa herencia industrial mutó para convertirse en los locales comerciales y de servicios que visitas en Plaza Cuicuilco.

Llegar no tiene ciencia. Está ubicado sobre Insurgentes, lo que significa que el Metrobús te deja literalmente en la entrada. Si llegas en Metro, la Línea 3 te acerca a la estación Universidad, donde un transporte extra te pondrá en la puerta
Cabe señalar que este es un espacio protegido bajo el título de Bosque Urbano, compartiendo estatus de conservación con titanes de la CDMX como Chapultepec o el Bosque de San Juan de Aragón.
¿El plan ideal? Olvidarte del reloj. Sin duda, este es el escenario perfecto si lo tuyo es caminar, armar un picnic con amigos, practicar tu ejercicio favorito o simplemente sentarte a la sombra a no hacer nada (como Cristian Castro).
Dentro del parque hay una ludoteca, así como talleres para los peques.

Además, para cerrar con broche de oro, el apetito se resuelve sin salir del entorno en la Casa del Pan Cuicuilco, un restaurante rodeado por la majestuosidad del lugar.
Si quieres planear tu escape (y no salir de la ciudad), toma nota: abren de martes a domingo, de 08:00 a 18:00 horas en Avenida San Fernando 765. No hay pretextos para no visitar el Parque Ecológico Loreto y Peña Pobre.