¡Estos restaurantes en el Centro Histórico de CDMX son imperdibles!
Si la arquitectura y la oferta cultural te impresionaron, espera a probar la comida que se sirve en el corazón nuestra ciudad.
Esta lista te llevará a las mesas donde la comida se acompaña de lugares preciosos, vistas magistrales y rincones llenos de historia en los que parece que el tiempo no transcurrió.
Si eres local ya sabrás que pasar por alguno de estos sitios es casi que obligatorio, y si eres visitante y buscas dónde comer rico para entender mejor la ciudad, acá te recibirán con los fogones encendidos.
Azul Histórico

Alta cocina mexicana en un entorno espectacular. Cenar en su patio colonial rodeado de árboles iluminados es una experiencia mágica.
El chef Ricardo Muñoz Zurita es el encargado de un menú, el cual está inspirado en las recetas tradicionales de varios estados de México; el mole negro es uno de los favoritos.
Además, cada mes tienen un festival dedicado a alguna región del país o algún ingrediente. ¡Lleva mucha hambre y ganas de sorprenderte!
Taco Tasting Room

Una propuesta moderna y perfecta para quienes buscan explorar el mundo del taco y el maridaje de una forma más guiada.
Es un concepto contemporáneo y relajado centrado en la calidad del ingrediente y buenas bebidas. Además, es uno de los nuevos restaurantes en el Centro Histórico de la CDMX.
Los Girasoles

Un clásico frente a la bellísima Plaza Manuel Tolsá. Ofrece cocina mexicana tradicional y de fusión en un ambiente muy agradable, ideal para comer en su terraza exterior mientras disfrutas de la arquitectura que lo rodea.

Es restaurante tiene una de las mejores vistas del Centro Histórico, pues da hacia el mismísimo Zócalo de CDMX.
De comida contemporánea, es ideal para la sobremesa larga o una cena romántica mientras contemplas la Catedral; destaca tanto por su propuesta gastronómica moderna como por su gran coctelería.
Limosneros

Este sitio es para los turistas más foodies que buscan probar desde tacos de autor hasta ingredientes utilizados en la cocina prehispánica, como los insectos.
Su menú degustación de tacos te dejará pensando en su delicioso sabor por varios días. Además de que tienen una amplia selección de mezcales para maridar.
El lugar con muros de piedra y de iluminación romántica será el mejor refugio para aislarte un buen rato del bullicio.
El Cardenal

El rey indiscutible de los desayunos tradicionales y las comidas bien servidas. Es el lugar ideal para probar un chocolate caliente con pan dulce recién horneado con nata fresca y platillos mexicanos con sazón de hogar en un ambiente elegante, pero sin pretensiones.
Ve con tiempo, pues la fila para entrar podría ser algo larga.
Café de Tacuba

Más allá de su comida típica mexicana (que es clásica), lo que realmente vale la pena es su atmósfera llena de vitrales, pinturas novohispanas y ese aire nostálgico del México del siglo XX.
Te recomendamos visitarlo a la hora del desayuno para que despiertes con un chocolate calientito.
Los Cocuyos

Una esquina con un caldero hirviendo que sirve los tacos de suadero y cabeza más famosos (y deliciosos) del centro. Sin lujos, directo a la banqueta y abierto las 24 horas.
Si se alargó la fiesta y estás buscando un remedio infalible para aminorar la borrachera, cáele a Los Cocuyos.
Churrería El Moro

El broche de oro para los amantes de lo clásico. Aunque ya tienen muchas sucursales, la matriz original tiene un encanto retro único; sus churros siempre están perfectamente crujientes y el chocolate español (espeso) es imperdible.
La Ópera

Una de las cantinas más legendarias y elegantes de la ciudad, fundada en 1876. Su barra y techos de estilo europeo son una joya, y el lugar es famoso porque el mismísimo Pancho Villa dejó un impacto de bala en el techo durante la Revolución. Sirven comida clásica de cantina y buenos tragos.
Miralto

Ubicado en el piso 41 de la icónica Torre Latinoamericana, es el lugar por excelencia si buscas una cena con una vista panorámica a 360 grados de toda la Ciudad de México. Su cocina es internacional con toques mexicanos.
Don Toribio

Una joya oculta dentro de un bellísimo edificio antiguo. Es un restaurante especializado en cortes de carne, parrilladas y comida rústica con un ambiente muy acogedor, ideal para escapar un rato del bullicio de las calles principales.
Templo Mezcalería

El spot ideal para la tarde-noche si lo que buscas es que el mezcal sea el protagonista. Tienen una excelente selección de destilados artesanales de distintas regiones de México, acompañados de botanas y un ambiente musical y muy relajado.
El Mayor

Escondido en la parte alta de la librería Porrúa, esta terraza ofrece una de las vistas más contrastantes e impresionantes del centro: de frente tienes las ruinas del Templo Mayor mexica, a un lado la Catedral y detrás los edificios modernos. Sirven comida mexicana clásica con giros contemporáneos.
Roldán 37

Una auténtica joya oculta instalada en una casona del siglo XIX que perteneció a la familia del chef. Es un homenaje absoluto a la cocina de barrio y a la cultura de los mercados; su gran especialidad son los chiles en nogada y recetas de herencia familiar preparadas con técnicas tradicionales.