¿Has salido de casa con chamarra porque hace muchísimo frío, pero al llegar al Centro de CDMX sientes que ya no la necesitas? Aunque parezca extraño, en algunas zonas de la CDMX puede haber hasta 10 grados de diferencia de temperatura, según investigaciones de la UNAM.
Ahora que comienzan a sentirse las mañanas frescas de octubre, este dato resulta especialmente curioso. Y es que el frío no se presenta de la misma manera en toda la ciudad.
De acuerdo con la investigadora Elda Luyando López, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, estas diferencias están relacionadas con un fenómeno conocido como isla de calor urbana.
¿Dónde hace más frío en CDMX?
En una publicación de Ciencia UNAM, la especialista explicó que durante algunas mañanas de marzo se han encontrado diferencias de hasta 10 °C entre el Centro Histórico y zonas rurales de la capital.
Para ilustrarlo, la universidad presenta un ejemplo: mientras en Xochimilco el termómetro puede marcar 6 °C a las seis de la mañana, en el Centro podría registrar 16 °C.
Esto no significa que ambas zonas siempre tengan esa diferencia, sino que las condiciones del entorno pueden generar contrastes importantes.
La vegetación, la humedad, la altitud y la cantidad de construcciones influyen en la temperatura de cada lugar.
Por eso, las áreas rurales y con mayor vegetación pueden sentirse considerablemente más frías que las zonas densamente urbanizadas.
¿Qué son las islas de calor y por qué influyen en el frío de CDMX?

Según una investigación publicada en Gaceta UNAM, el concreto, el asfalto y los edificios absorben calor durante el día y modifican las temperaturas de la ciudad.
Este fenómeno provoca que algunas áreas urbanas sean más cálidas que sus alrededores, especialmente durante la madrugada y las primeras horas de la mañana.
Elda Luyando señala que el Centro Histórico, al tener menos vegetación y cuerpos de agua, puede comportarse térmicamente como una zona desértica.
En cambio, los espacios con árboles y vegetación ayudan a regular la temperatura mediante la sombra y la evaporación del agua.
Así que, cuando llegue una mañana especialmente fría a CDMX, recuerda que el lugar donde te encuentres puede hacer una gran diferencia en lo que marca el termómetro.