¿Te ha pasado que en una zona de CDMX está cayendo un aguacero, pero al llegar a otra zona encuentras las calles completamente secas? Aunque parezca extraño, este fenómeno tiene una explicación científica. De hecho, en Ciudad Universitaria llueve casi 40% más que en la zona del Aeropuerto Internacional de la CDMX, según un investigador de la UNAM.
Este curioso dato fue compartido por Víctor Magaña, especialista del Instituto de Geografía de la UNAM, en una publicación de UNAM Global del 17 de junio de 2025.
Y no, no se trata simplemente de que las nubes prefieran el sur de la ciudad. La explicación tiene que ver con los vientos, el crecimiento de las nubes y hasta el calor que genera nuestra propia ciudad.
¿Por qué llueve más en CU que en el Aeropuerto de CDMX?
De acuerdo con Víctor Magaña, los vientos predominantes pueden transportar nubes desde el noreste del Valle de México, cerca de Teotihuacán, hacia zonas como Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco y el poniente.
Durante ese recorrido, las nubes pueden crecer e intensificarse, provocando que descarguen diferentes cantidades de agua dependiendo de la zona por la que pasan.
El investigador explica que una nube puede medir aproximadamente cinco kilómetros de diámetro, mientras que la zona metropolitana se extiende por un territorio mucho mayor. Por eso, una misma tormenta no necesariamente moja toda la ciudad ni lo hace con la misma intensidad.
Esta dinámica ayuda a explicar por qué en CU puede registrarse casi 40% más lluvia que en los alrededores del Aeropuerto, ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza.
¡El calor de CDMX también influye en las lluvias!
Otro dato interesante es que la urbanización puede modificar el comportamiento de las precipitaciones.
Según la UNAM, el concreto, el asfalto y la falta de vegetación favorecen la formación de islas de calor, que elevan la temperatura de ciertas superficies urbanas.
Este calentamiento puede impulsar el crecimiento de nubes y favorecer lluvias convectivas, caracterizadas por presentarse de manera localizada y, en ocasiones, con gran intensidad.
Así que la próxima vez que veas llover intensamente en Coyoacán mientras otras alcaldías permanecen secas, recuerda que el clima de nuestra bella CDMX depende de diversos factores que pueden cambiar incluso entre colonias cercanas.